NUESTRA HISTORIA

Carole Harper, una jueza en California Estados Unidos, fundó El Porvenir en 1990 luego de servir como voluntaria en Hábitat para la Humanidad en Nicaragua. El Porvenir surge con el propósito de enfrentar la falta de agua potable en las comunidades rurales de Nicaragua, responder a las necesidades de la población y mejorar sus condiciones de vida.

Desde entonces, El Porvenir ha trabajado de la mano con las familias rurales de nuestro país, ejecutando proyectos como la construcción de pozos, sistemas de agua por gravedad, bombeo eléctrico, letrinas, baños y lavanderos comunitarios y la implementación de jornadas de reforestación para la protección de cuencas.

El Porvenir inició sus labores con grupos de voluntariado estadounidenses que tenían interés en apoyar al desarrollo rural y experimentar la vida comunitaria. En esta época Nicaragua se estaba recuperando de la guerra civil, la industria del turismo no estaba desarrollada y fue difícil encontrar guías, transporte y hoteles, por lo que El Porvenir sirvió de acompañante para estos grupos. Hoy en día, los voluntarios siguen siendo parte fundamental para el trabajo en conjunto con las familias locales.

Luego de iniciar con una sola colaboradora, quien ejecutaba hasta cuatro proyectos al año, El Porvenir pasó a ser una organización sin fines de lucro líder en temas de agua y saneamiento, educación y reforestación. Actualmente tiene oficinas regionales en: Acuapa y El Sauce en León; Ciudad Darío, Terrabona y Waslala en Matagalpa; Camoapa y San Lorenzo en Boaco; y en Managua donde funcionas las oficinas administrativas. 

El Porvenir cuenta con una planilla de 29 personas de las cuales 28 son nicaragüenses y residentes de las comunidades donde se ejecutan los proyectos.